¿Cabe acudir a un especialista en Redes Sociales?

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Estrategia y consejería en Redes Sociales

PrincipalHoy te quiero contar de una reunión que tuve apenas ayer con un prospecto, y que espero sea un futuro cliente.

Todo comenzó pues él estaba en la búsqueda de alguien que le ayudase a gestionar sus redes sociales, su necesidad era la de organizar de manera estructurada “esto de Facebook, Twitter y todo lo demás” para su marca personal.

Es así que recurre a mi y fue anoche que nos reunimos y conversamos largo sobre esto.

Cabe mencionar que para mi era muy interesante llevar sus redes sociales por la naturaleza de este prospecto, que más adelante explicaré.

Como de costumbre llevé la reunión en tono de conversación amical con la finalidad de establecer la confianza necesaria para conocer a detalle la situación actual y sus necesidades a corto y mediano plazo.

Como ya lo mencioné, él ya sabe mucho de redes sociales, de hecho cuenta con su página de Facebook y en algún momento se vio en la necesidad de crear su Twitter; su problema no era entender si le resultaba útil o no tener presencia en Redes Sociales, sino que pedía ayuda para establecer una estrategia y un plan de trabajo adecuado, puesto que aún no había explotado sus redes.

La conversación continuó, me contaba como había entrado poco a poco en redes sociales, como algunos amigos suyos también ya habían entrado y entre ellos compartían experiencias y que además estaba interesado en ser el primero en ahondar y tener todo bien trabajado dentro de su grupo de amistades y así mostrarles su espíritu emprendedor y pionero.

A mi turno, y con base en todo lo que me había contado y explicado sobre su conocimiento y experiencia al respecto, así como con total claridad de sus objetivos, comencé a explicarle la vital importancia de no comenzar mientras no establezca una estrategia apropiada a su objetivo.

Normalmente evito mencionar palabras técnicas en todo proceso de consultoría, no me gusta demostrar mis conocimientos de esa forma, muy por el contrario estoy convencido que lo mejor es llevar todo ese lenguaje específico a palabras simples y sencillas para que el cliente entienda y se sienta cómodo hablando con alguien que le entiende y que se deja entender, alguien que habla su mismo idioma, empatía pura.

Déjame decirte que dar la mayor claridad y simpleza sobre temas técnicos es la mejor manera de demostrar dominio y plantear soluciones, normalmente la gente te lo agradecerá.

Pues bien, admito que frente a este prospecto con tanto conocimiento no cabía hablar solamente en simple, me podía entender de muchos conceptos.

Conforme la conversación fluía, le hablé de marketing digital, marketing de contenido, calendario editorial, del gestor de medios sociales (SMM) y del gestor de la comunidad (CM).

Le hablé de la diferencia entre SEO y SEM, de contenido orgánico, contenido de pago, de las ventajas de la segmentación, hablamos de cómo podía sacar provecho de las estadísticas y así ver el impacto de sus publicaciones de forma inmediata.

Seguimos hablando y le explicaba de cómo los contenidos debían ser más que sólo para promocionarse, de la importancia de publicar contenido que brinde valor agregado a su audiencia y también de considerar contenido motivacional, ese que todos agradecemos y compartimos.

La conversación se volvió súper interesante cuando hablábamos de los distintos formatos se contenidos que podía incluir, entre fotos, imágenes, vídeos, infografías, podcast, más que sólo textos. Ahí hablamos y entre ambos dimos ejemplos y salieron muchas ideas que sonaban bastante bien para lo que buscaba.

A él le fascinan los vídeos y le conté que de un tiempo acá son los contenidos con mejor aceptación, ahí me comentó de su interés de crear un canal en Youtube.

Le conté también de cómo el algoritmo de Facebook recientemente esta dando mayor preponderancia al contenido de las amistades más que de las páginas y que por tal motivo hay que ponerle mayor esfuerzo a la calidad de las publicaciones.

Hablamos de las diferencias entre dar like, comentar y compartir. Del impacto y alto beneficio que es tener una comunidad activa y que eso es posible conseguirlo a través de contenido de calidad más que únicamente a través de publicidad.

Aproveché también en hablarle de cómo las redes sociales son un gran canal de comunicación y que le permitirán hacerse conocido y del cuidado que debe tener para con su audiencia y por tanto responder adecuada y oportunamente cada vez que existen consultas y críticas.

Para organizar todo mi speech también le hablé de la importancia y diferencia entre estrategia y planeación, justo lo tenía súper fresco pues acababa de leer el post “cómo diseñar un plan de comunicación para atender a clientes” súper bueno de Teresa Alba.

La verdad la charla estaba muy amena, todo de lo que le hablaba al respecto me lo entendía muy bien, era lo que podría decir una conversación muy productiva pues nos complementábamos bastante bien, cierto también es que nos conocemos así casi 10 años.

Había mucha química entre ambos en todo este tema por el entendimiento que habíamos logrado, él tenía una necesidad, yo se la había captado y todo marchaba bastante bien.

La charla continuó, le seguía explicando de las ventajas de trabajar su necesidad con alguien con experiencia como yo, de lo importante que resulta acudir a un especialista para así aprovechar al máximo las ventajas que le brinda las redes sociales, y porque resulta más conveniente para él manejar esto como una consultoría donde busco las mejores opciones para él al mismo tiempo que hay traslado de conocimiento, antes que solamente hacer todo por él y nada más.

A esta altura de la conversación ya había pasado más de una hora y llegó el momento de la cena, nos trajeron la comida y seguimos conversando, la cual como correspondía yo le invité.

Le expliqué que una vez que establezcamos la estrategia con objetivos ya claros, con las redes sociales necesarias ya definidas, con los tipos de formatos y contenidos apropiados, con el calendario de publicaciones inicial así como las métricas definidas ya podíamos aterrizar un plan de trabajo muy detallado.

Este plan de trabajo sería nuestra guía para los primeros meses, el cual según los resultados conseguidos podría variar tanto como sea necesario.

Dicha fase como tal ya correspondería a la ejecución de la estrategia, ya sería el día a día del manejo de sus redes sociales.

Aquí nos detuvimos en la explicación para abordar de la forma como se complementan las distintas redes sociales, como el contenido en una y otra podía y debía ser distinto y a la vez relacionado pues todo correspondía a la misma estrategia que era generar una comunidad activa al rededor de su marca personal.

Hasta aquí todo iba bien, sólo que no le presté atención a un detalle, y es que este prospecto es una persona sumamente hábil para aprender cosas nuevas.

Me siguió en todo lo que le expliqué, y sin tomar nota absorbió las ideas principales, “compró” prácticamente todo lo que le conté y al final de la cena me dijo que estaba muy interesado y además de agradecerme me dijo que él lo haría todo sólo, sin mi, sin mi consultoría.

Realmente para mí hubiera sido más que interesante convertirlo en mi cliente, era un reto bastante bueno gestionar sus redes, pero se le notaba bastante seguro en su posición, y me di cuenta que había poco espacio para negociar.

Confieso que me sentía un tanto decepcionado, pensando como consultor siempre es grato enseñar lo que uno sabe, pero pensando como vendedor o proveedor me sentí frustrado.

Había invertido tiempo y esfuerzo pero sin conseguir mi objetivo. Estaba frente a un prospecto sumamente autosuficiente que sentía que no necesitaba de un especialista, seguramente como producto del ímpetu propios de su juventud.

A esta altura de la historia debo decirte que este prospecto es mi hijo de casi 10 años. Los chicos de ahora tienen una facilidad increíble para absorber este mundo digital y son sumamente emprendedores, a mi como inmigrante digital me cuesta un esfuerzo mayor.

 

Conclusión

Si bien la experiencia contada es real, a pesar de tener un desenlace algo inesperado para todos, refleja una gran realidad.

Aún existe, y seguramente existirá siempre, la reacia opción de no acudir a personas que por su conocimiento y experiencia dominan ciertos temas.

Las Redes Sociales ofrecen muchos beneficios para tu negocio y marca personal, y sin lugar a dudas son el mejor canal de comunicación para llegar a tu audiencia y clientes.

Si bien muchas redes sociales son relativamente nuevas, algunas incluso con menos de 5 años de existencia, y aún siguen definiéndose sus bondades, usos y riesgos en la sociedad actual, no podemos hablar de grandes expertos o gurús en la materia.

Pero cierto es que, precisamente por los mismos motivos, incursionar a ciegas o sólo para experimentar no corresponde, más aún cuando de por medio está tu negocio y tu marca personal.

Existen muchas personas que dedican tiempo, esfuerzo y recursos en enseñar y recomendar las mejores prácticas en redes sociales, si bien está “ciencia” está en permanente evolución, son la mejor opción para este medio.

Siendo tan importante las redes sociales en la actualidad, no es recomendable colocarla en manos de cualquiera, a menos que tengas 10 años y no temas experimentar.

Finalmente, y con todo lo que le expliqué, ayer mismo mi hijo ya creó su canal en youtube!

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